
Mientras estamos en la escuela o en casa cuando nos enseñaban las primeras letras comenzamos a leer, a media que vamos creciendo se va incrementando y en cierta forma disminuyendo nuestros hábitos de lectura, puede sonar contradictorio pero es cierto. Mientras estamos en la educación media o universitaria muchos tienden a leer solo lo relacionado a las materias que se están estudiando, lo cual no tiene nada de malo, pero en algunos casos estas lecturas las leemos meramente como un requisito para pasar la clase, en otras, estas lecturas enriquecen nuestro conocimiento de lo que nos gusta y esto hace que leamos más y más sobre los temas que nos apasionan.
Cuando ya no estamos dentro del medio académico, las lecturas se tornan entorno a nuestro trabajo, informes, reportes, anuncios, reseñas, etc. Todo relacionado al tema en que trabajamos o el tema que nos interesa. Toda esta lectura mantiene nuestros hábitos de lectura habituados a un tipo de lectura, si bien nos mantiene informados y alertas no estamos sacándole el mejor provecho a esta habilidad humana.
¿Cuándo fue la ultima vez que tomaste una novela, un libro de cuentos, o un libro de historia?
En lo particular me gustan los libros de ciencia ficción, libros que me lleven a mundos e historias figurativas y en cierto punto amaradas a nuestro mundo. Hay infinidad de libros algunos ofrecen una muy entretenida historia y pues literariamente poca elaboración, otras sin embargo presentan un lenguaje literariamente confuso con un estilo muy particular del autor que a veces tildamos de malos libros.
Alguien alguna vez recuerdo preguntarme si un “Best Seller” era un buen libro, a esto mi respuesta un poco tajate, “el hecho de que sea el más vendido o el de mayor distribución no lo hace un buen libro”, claro esto no quiere decir que todos sean buenos o malos libros, en lo personal el lector debe decidir si es el libro es bueno para él o no.
