En cada momento y cada año los cristianos ya sea católicos u otras religiones relacionadas tienen la costumbre de repetir y utilizar mucho la frase que dice “Hay que morir para nacer”, a lo cual otras culturas e historias mitológicas asocian con el Fénix, a lo cual en esta ocasión lo voy a relacionar con la terminación o en otra palabra El Cierre.
Hace uno días mi último abuelo falleció, luego de que mis abuelos habían fallecido en años pasados y yo no había participado de ninguno de los rituales que hacen en mi sociedad, decidí acudir a todo el evento, la razón principal acompañar al hijo del fallecido. Horas antes me enfrentaba a la situación en la que se me preguntaba sobre una deuda que tenia pendiente, la cual en ese momento la estaba dejando seguir su camino al punto en el que terminara en el tiempo que estaba destinada, siempre que se me hablaba de ella, aunque ya no pagaba ningún tipo de intereses, se me cargaba una cantidad mensual, la cual al cabo de tres meses iba a terminar, a principio del mes antes de hablar sobre el tema, había pensado en apretarme un poco el cinturón y pagar las cuotas que me faltaba antes de tiempo, sin embargo, había pensando en que a lo mejor ese dinero me podría ayudar a no llegar tan apretado cada mes, en otras palabras no terminar de pagarlo hasta que llegara su tiempo.
Luego de ver el proceso en el que cada persona iba reaccionando ante el hecho de perder a un ser querido y de pensar en algunas otras cosas de mi forma de ser, fui al banco en el que debía las cuotas y las cancele anticipadamente y solicite el documento que ampara que no debo nada con ellos. Luego de estos eventos y otro en particular que lleva más tiempo gestándose, puse atención a mi alrededor y reconocí que aunque quería dejar de deber a las tarjetas no estaba obrando completamente con ese fin, me di cuenta que muchos de mis proyectos iniciados no les he dado un final y que eso es lo que me falta en mi personalidad, el aprender a dar final a las cosas.
Hace algún tiempo comencé a decir que a los 33 años me retiraba, en realidad lo hice, me retire de tener ciertos comportamientos, practicas y una que otra cosa de alguna manera nociva para mi crecimiento, es decir le di final una manera de ser, la cual hizo que sumado a la experiencia y sabiduría adquirida volviera a nacer, es decir un cambio y un cierre.
En una relación hay un inicio y un final, hay personas que se enamoran y desenamoran constantemente lo cual no quiere decir que estén cambiando de personas a cada momento, lo que realmente es importante es reconocer que las relaciones deben terminar una fase y continuar con la siguiente; al inicio la relación es de conocerse un poco y ver si se puede pasar tiempo con la persona, luego de ello comienza el intercambio físico superficial, para luego continuar con contactos físicos mas íntimos, el tiempo en el que se termine cada uno de estos es dependiente de las personalidades y motivaciones de los actores de tal relación, luego se dan cuenta de que es posible escalar aun mas y encaminar la relación al punto de hacer participes a la familia de ambos de la intención de que conozcan a la persona con la que han querido dejar de ser anónimos e incluirla como un aspirante a la familia.
Es en cierta forma normal que las parejas se dejen, algunas por tiempos corto otras por tiempos largos, lo importante en el caso de que se vuelvan a reunir es comenzar nuevamente la relación, pero para ello ambos deben haber entendido que la relación anterior (aunque esta sea con la misma persona) ya termino, que esta es una nueva, la ventaja es que ya conocemos un montón de cosas y comportamientos de la otra persona, al iniciar nuevamente la relación ambos, luego de aceptar el termino de la otra relación, aprendieron de cada uno y descubrieron cosas que los pueden hacer mejor persona , con esto deciden por iniciar de nuevo, pero con el fin de llevar la relación al siguiente nivel de donde se quedo anteriormente. En mi caso, mi siguiente nivel es el de establecer una familia.
Me gustaría regresar con la persona con la que hoy acepto que termine una relación, y dar el siguiente paso, pero esto no solo es decisión mía, sino también de la otra persona, al reconocer formalmente que termino puedo estar realmente listo a iniciar nuevamente, como lo dice al principio “Hay que morir para nacer”, hay que reconocer cuando cerrar una etapa para iniciar una nueva.
Si la persona a la que amo lee esto y esta dispuesta a iniciar una relación conmigo a la siguiente etapa, ahora estoy listo para ello, si aún no esta lista y quiere hacer otras cosas o terminar otras, solo le digo que yo sigo mi camino a ser independiente y que si Dios quiere que pasemos a la siguiente etapa roguemos porque nos de la sabiduría de verlo y la fortaleza para ejecutarlo.
"Family isn't about whose blood you have. It's about who you care about."
Trey Parker and Matt Stone, South Park, Ike's Wee Wee, 1998